Las críticas al sistema ETS y la incertidumbre regulatoria hunden el precio de los derechos de CO2 de la UE – Actualidad Marítima y Portuaria

El precio de los derechos de emisión de la Unión Europea en el mercado spot descendió hasta 67,75 euros por tonelada de CO2 equivalente (€/tCO2eq) el pasado 16 de febrero. Se trata del valor más bajo desde principios de mayo del año pasado y un 25% menos que el máximo de 90,02€/tCO2eq alcanzado el pasado 14 de enero. El índice de referencia de futuros, el ICE EUA Futures Dec ’26, también ha registrado una notable corrección, negociándose en torno a 72€/tCO2eq tras caer unos 10€ entre el 10 y el 16 de febrero.

Diversas fuentes achacan esta bajada al creciente número de voces críticas contra el sistema europeo de comercio de emisiones (EU ETS) y las peticiones para su revisión, retraso de su puesta en marcha o directamente su suspensión.

En el sector marítimo, la incorporación del sector al EU ETS llega a su última fase y a partir de este año los buques deberán entregar derechos por el 100% de sus emisiones. Varias asociaciones de navieros europeas también han mostrado su oposición a la norma. Interferry ha exigido que se congele la obligación de entregar los derechos de emisiones en el 70% previsto para 2025. Por su parte, Assarmatori (una de las dos asociaciones italianas de armadores), con el apoyo de los navieros griegos y malteses, reclama suspender la normativa y añadir medidas correctoras para proteger segmentos “más frágiles”.

También ANAVE ha advertido de que el EU ETS está teniendo un impacto significativo en el transporte marítimo de corta distancia que compite directamente con la carretera, con señales de trasvase modal que comprometen el objetivo ambiental. Según datos del Observatorio del Transporte Marítimo de Corta Distancia, en los tráficos ro-ro con Italia la demanda marítima cayó en 2024 y 2025, mientras que la demanda de transporte por carretera en ese corredor creció a tasas de dos dígitos. En paralelo, se observan ajustes a la baja de la capacidad ofertada precisamente en aquellos servicios donde la sustitución por carretera es viable.

Asimismo, en la fachada atlántica se aprecian indicios de reconfiguración de rutas, con mayor dinamismo de los flujos con el Reino Unido, fuera del perímetro del EU ETS marítimo, y descensos en otros puertos europeos, además de recortes de capacidad. Incluso en determinados tráficos de cabotaje se generan distorsiones por la forma de cómputo de tramos con escalas intermedias, lo que puede incentivar el transporte por carretera para eludir el coste del EU ETS y del FuelEU, con el consiguiente aumento neto de emisiones y de congestión terrestre.

Sin embargo, las críticas no se circunscriben al sector del transporte marítimo. El canciller alemán Friedrich Merz, en su intervención durante la cumbre de la industria europea en Amberes, abrió la puerta a “revisar o, al menos, posponer” el ETS si no cumple su objetivo de descarbonización sin dañar la competitividad industrial; y el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, calificó el sistema como “una tasa” que acelera la deslocalización de la industria.

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, defendió el EU ETS en la mocionada cumbre de Amberes. “El régimen de comercio de emisiones aporta claros beneficios. Desde su introducción en 2005, las emisiones se han reducido en un 39%, mientras que la economía en los sectores cubiertos por el RCDE ha crecido un 71%. Esto demuestra que la descarbonización y la competitividad pueden ir de la mano, y que los ingresos del RCDE han generado más de 260 000 millones de euros desde 2005”, declaró Von der Leyen.

ANAVE